junio 3, 2025
5 Claves para educar a los niños en el respeto, la igualdad y la tolerancia
A key aspect of the education we aim to provide to all our students is based on respect, equality, and tolerance.
Instilling a set of values, preparing them both academically and personally, is essential. One of our main tasks is to guide them throughout their academic journey in everything related to their studies, but we also pay special attention in transmitting a set of core value that will help them both at a young age and in their adult lives.
We believe that education is a basic pillar we must use to prevent the inequality and intolerance that still exists in the 21st century. However, in addition to the work we do at our private school in Valencia, fostering and strengthening these values must also be done at home. The family is one of the main tools that will allow us to promote proper behaviour in our children through relationships based on essential aspects such as equality and respect.
If we can instil habits that unite rather than divide and teach them the importance of respecting others, this will help them in their lives and future social relationships.
Cómo fomentar el respeto y la tolerancia en los niños pequeños
Para enseñar valores a nuestros hijos, nuestra actitud y nuestro comportamiento deben reflejar lo que queremos conseguir. Un aspecto clave es el ambiente en el hogar y las relaciones entre las personas que viven en él.
A continuación, ofrecemos algunas pautas para alcanzar este objetivo:
1. Evitar los estereotipos y luchar contra los prejuicios
Es posible que nuestro hijo o nuestra hija no se ajusten a los estándares que la sociedad ha impuesto tradicionalmente. No debemos cosificar a nuestros hijos asignándoles roles anticuados que solo crean más prejuicios y fomentan comportamientos negativos y arcaicos entre los jóvenes.
Como educadores y padres, es nuestro deber mostrarles que no hay nada malo en ser diferente, siempre y cuando los niños se sientan cómodos con quienes son, independientemente de su género. El respeto por la diversidad es fundamental, ya que cada persona es única, con sus propios intereses, y quererlos significa aceptarlos tal y como son.
Otro aspecto importante es enseñar a los niños que todos somos capaces de lograr lo que nos propongamos. Debemos dejar claro que el género no es una barrera ni una limitación para lo que podemos o no podemos hacer en la vida. Es esencial desmontar estos estereotipos para ayudar a nuestros hijos a ser más felices mientras aprenden a respetar a los demás y a sí mismos.
2. Ser un modelo a seguir
Somos el espejo en el que se miran nuestros hijos, y debemos ser conscientes de ello. Cuanto más pequeños son, más imitarán nuestras acciones y comportamientos, por lo que debemos darles un buen ejemplo a seguir:
- Cuidar nuestro lenguaje y comportamiento hacia los demás es fundamental para lograr nuestro objetivo.
- Las relaciones que mantenemos en casa con otros miembros de la familia y amigos cercanos también tienen un impacto significativo en ellos
En consonancia con lo anterior, debemos ser conscientes de que, para educar en la igualdad, los adultos no pueden asignar roles predeterminados en función del género de sus hijos. Esto se refiere principalmente al trabajo que realizamos en casa.
Por lo tanto, es necesario que toda la familia, desde los más pequeños hasta los más mayores, comparta las responsabilidades domésticas sin distinciones, teniendo en cuenta únicamente las capacidades de cada persona en función de su edad. Esto ayudará a los niños a desarrollar una mentalidad en la que no haya lugar para la desigualdad de género, ya que no condiciona su vida cotidiana y todos son vistos y tratados como iguales.
3. Fomentar una actitud de respeto hacia los demás.
Desde una edad temprana, debemos enseñar a los niños buenos hábitos de comportamiento, para que los adopten tanto en la escuela como en casa. Por ejemplo:
- La importancia del diálogo respetuoso.
- Evitar levantar la voz..
- Comprender que no siempre tienen la razón.
Esto les ayudará a ver las cosas de otra manera, con una mente más abierta y una actitud positiva. Por otro lado, si permitimos comportamientos en los que no tienen que hacer nada porque los adultos lo hacen todo por ellos, o si consentimos todos sus caprichos, solo fomentaremos actitudes egoístas en las que siempre creen que tienen la razón y dependen de los demás para que hagan las cosas por ellos.
Debemos predicar con el ejemplo. Decir frases como «haz esto porque es lo correcto» o «esto es así porque yo lo digo» no tiene sentido si nosotros, como adultos, actuamos en contra de lo que predicamos.
Si nos ven respetar tanto las cosas materiales como a las personas, serán los primeros en adoptar una actitud de respeto, tal y como nos han visto hacer. Dar ejemplo es la mejor manera de fomentar una actitud basada en los valores que queremos inculcarles.
4. Establecer privilegios y responsabilidades
Al igual que en la escuela, los niños deben seguir ciertas reglas en casa. Deben comprender que, aunque sean pequeños, tienen responsabilidades que cumplir, y que estas aumentarán a medida que crezcan. Si los niños responden correctamente a las reglas y cumplen con sus obligaciones, también debemos recompensar su comportamiento concediéndoles cierta autonomía, siempre teniendo en cuenta su edad.
Sobreproteger a los niños no es un enfoque positivo, ya que solo contribuye a que vivan con miedo y desarrollen la falsa idea de que el mundo es un lugar peligroso. En última instancia, esto dará lugar a niños miedosos, incapaces de hacer cosas por sí mismos y excesivamente dependientes.
Al igual que los alumnos en la escuela aprenden nuevas habilidades cada día y desarrollan su confianza en sí mismos, los niños en casa también deben asumir gradualmente más responsabilidades y realizar tareas de forma autónoma, siempre bajo supervisión, pero con cierta libertad para desarrollar tanto sus habilidades académicas como personales.
5. Supervisar el uso que hacen nuestros hijos de Internet, la televisión y los videojuegos.
En un mundo completamente tecnológico, en el que niños de todas las edades navegan por Internet y utilizan dispositivos electrónicos con facilidad, debemos supervisar los contenidos a los que acceden, ya que en ocasiones pueden:
- Ser inadecuados para su edad.
- Promover comportamientos negativos..
Como padres y educadores, es nuestra responsabilidad enseñar a los niños a utilizar estas herramientas de forma adecuada. Estas herramientas pueden ser realmente beneficiosas para su educación, pero deben aprender a utilizarlas correctamente.
En BSV, el uso de ordenadores y tabletas forma parte de la educación que reciben nuestros alumnos desde Primaria. A través de diversas aplicaciones, los niños desarrollan sus conocimientos mientras se divierten aprendiendo. En casa, pueden hacer lo mismo bajo la supervisión de un adulto, ya que les puede ayudar a mejorar su inglés, sus habilidades matemáticas o ver vídeos educativos adecuados para su edad.
Hoy en día, es esencial que nuestros alumnos hagan un uso responsable de las nuevas tecnologías. Estas les acompañarán a lo largo de su adolescencia y su vida adulta, y depende de nosotros, como padres y educadores, guiarlos e instruirlos adecuadamente.

